viernes, 10 de septiembre de 2010

Arizona Baby, del salvaje oeste del Pisuerga...

Muy buenas, gente, ¿cómo va eso? Espero que bien, por que el grupo al que hoy le dedico el blog necesita ser escuchado con disposición, pero lo cierto es que su música entra tan bien al cuerpo que hasta alegra y todo, jajajaa...Y es que Arizona Baby es una de las propuestas más innovadoras que han pasado por mis maltratados oídos en los últimos tiempos.

Arizona Baby, que son estos barbudos de al lado ( Javi a la voz y guitarra rítmica, Rubén en la guitarra solista y Marcos en la percusión) tocan rock, en todo el sentido de la palabra. Lo mejor de todo es que son pucelanos, así que quien lo diría, ¡el pleno oeste en Valladolid! Y es que este trío parece recién sacado de batear el río en busca de oro o de una pelea de saloom en el más salvaje oeste. Su rollo vaquero no se queda sólo en la pose o la estética, como les pasa a otros, si no que consiguen en su música que cada tema suene polvoriento, desértico y hasta parezca que un sol de muerte está abrasando tu nuca. Todo esto a base de ritmos de guitarra pegadizos, alegres y constantes, que recuerdan a las viejas locomotoras de vapor ( escuchad sino, el tema Survive, de su primer disco), con la voz en inglés vibrante y con un toque de extrencidad de Javi, y sobre todo, una especial percusión donde nohay batería convencional si no tambores y unas panderetas.


Arizona tienen un directo muy potente, como comprobé este año pasado en la Sala Jaleo de Valladolid, en el que Javi no deja de bromear y dar caña, con un más reposado pero efectivo Rubén en la guitarra y un Marcos muy metido en su rol de aportar el elemento rítmico al grupo.

Hasta el momento tienen dos discos, el Songs to Sing Along, de 2005, y el Second to None, de 2009, ambos sendos discazos a los que, según lo veo yo, no hay nadie en el panorama nacional que se les pueda equiparar a día de hoy. Cada canción del primero, quizás más reflexivo, es mejor que la anterior si cabe, y así encontramos temazos como So Sincere o el más profundo My Song, aunque quizás mis preferidas sean Sunday y Send Another Way, por lo menos en lo que al primer disco respecta. Del segundo, más cañero y rockanrollero, destaco el single, Shiralee, así como Dirge, The Truth o también The Getaway, aunque lo cierto es que el disco entero me encanta, jajaja...






















Dejo aquí el enlace con los dos discos del megaupload para los interesados: www.megaupload.com/?d=J4INEHX7

Un saludo y a cuidarse!!!

;)

Kaifás

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Crónica del Sonisphere 2010, 2ª parte (10 de julio)



¡¡¡Hola!!! En primer lugar, me alegro de haberme reincorporado al blog, ya que no he escrito antes porque...digamos que he estado de retiro espiritual (en la playa) y mi actividad mental ha sido intensa y muy prolífica en otros campos (dormir, tomar el sol...jajajaja...).




El segundo día del Sonisphere fue realmente el día duro...y qué mejor para afrontarlo que una buena noche de dormir en torno a 3 horas en nuestra agradable y angosta tienda de campaña, pegados unos con otros y la agradable sinfonía fruto de los gritos, improperios y...¿cómo decirlo? jajajaja ("que pasa con el jodido melón, a ver si voy a ir para allá y os lo comeis, coñooo")...chorradas de los viejos, roncos y resacosos metaleros a nuestro alrededor que nos acompañó hasta altas horas de la madrugada, xDDD...

A pesar de ello, nos levantamos con más pena que gloria, nos adecentamos (por decir algo) y partimos en busca de un pedazo de pan que llevar a la boca y una preciosa caja de esas pegadas a la pared en las que si tecleas unos numeritos sale dinero (ya que las malditas bebidas del Sonisphere habían provocado que en nuestra cartera hubiese más eco al hablar que pasta). Pues bien, tras un rato de contemplar el precioso paisaje de ese Getafe industrial que a todos tanto nos encandiló, encontramos ambas cosas y nos compramos la comida y bebida del almuerzo (mención honorífica a la tienda de ultramarinos que según parece recibía los suministros de un almacén de antiguedades, jajajaja...media tienda caducada). Como es normal, no nos veíamos con el ánimo suficiente para meternos metal en la cabeza desde las 3 de la tarde hasta las 2 de la mañana que sabíamos duraría ese día el festival, así que descansamos durante los dos o tres primeros conciertos en el camping, y aunque para cuando fuimos para los escenarios teníamos intención de ver a Hamlet, por desgracia llegamos demasiado tarde y nos lo encontramos acabado.



Así pues, empezaba el día para nosotros con la actuación de Headcharger. Son un grupo francés de metal de carretera, de esos ritmos que pegan a la perfección con tu Harley (si eres tan afortunado de tener una) y esas voces a caballo entre el desgarramiento y la dejadez que le aportan un toque oeste al conjunto. Aunque no habíamos escuchado nada de ellos, nos llevamos muy buena impresión y más de una vez nos hicieron mover la bisagra a pesar del pegajoso y molesto calor que ya acechaba dispuesto a atontarnos durante toda la tarde...Headcharger son un grupo a tener en cuenta en el futuro, igual que lo dije de Volbeat en su momento...a propuesta de Edu, y que conste que también mía, uno de los grupos revelación del festival, jajajaja...




El turno siguiente es para Coheed & Cambria, o mejor dicho, Cogida en Calambria, o en Coimbra (a gusto del consumidor, jajaja...), concierto que vimos y escuchamos desde la carpa del bar, porque hacía demasiado calor a esa hora y no es que tuviéramos especial interés en ellos, puesto que a ninguno de los tres nos gustaba demasiado lo que habíamos escuchado, y más valía descansar para el posterior plato fuerte. Por eso mismo hicimos algo parecido con Annihilator ("no va a quedar nadie en pie" xDDD...), que aunque a mi modo de ver eran cuantitativamente mejores que los anteriores, se nos hicieron un poco machacones puesto que lo que todos estabamos esperando era ver a los Deftones a continuación. Así pues, en ese tiempo nos dio tiempo a ver a los de la tele intentando reclutar a peña que se quejase del nivel de cutredad de la organización del festival al haber cortado el agua de los baños durante un tiempo para que la gente no fuese a beber de gratis (hay que ser bastardo), a los servicios medioambientales de Getafe mojando a la gente con una manguera (allí acudimos como perros a por una longaniza, a calarnos de arriba a abajo para aguantar el calor, con el consiguiente resultado de los pies embarrados sin remedio, jajajaja...) y a a procurarnos algo de beber.



Llegaba (para mí) uno de los más grandes momentos, si no el que más, del festival, los omnipotentes Deftones, sobre los que ya comenté todas mis impresiones hace dos actualizaciones. Nos cogimos un sitio bastante bueno y vimos como la cosa empezaba a llenarse, nada que ver con el público que había a la hora de Headcharger. Con un calor abrasador dando de frente a ellos y en nuestras pobres y doloridas nucas a nosotros, Abe Cunningham, Stephen Carpenter, Frank Delgado y Sergio Vega salieron al escenario con mucha calma y empezaron como si nada a tocar los primeros compases de Headup, abriendo paso a un aclamado Chino Moreno que, más delgado (gracias a Dios, casi estaba perdiendo voz y todo, jajaja...) se desgañitó a cantar mientras una multitud enfurecida movía la cabeza de arriba a abajo (a todo esto Lázaro con su sombrero de paja, xDDD...). Así, durante un buen rato nos fueron deleitando con temazo tras temazo, también los del último disco, y Chino tuvo que competir contra la manguera anti-calor (por llamarla de algún modo, jajaja...) que nos rociaba durante el concierto para ser él y no los bomberos los que llamasen la atención, jajaja...Desprendiendo un estilo que a pocos he visto, el amigo Moreno cogía gafas de sol al vuelo y se las ponía, llevaba a cabo sus habituales saltos y bailes y pedía que también a él se le mojase con la manguera. Otro LÍDER con todas las letras. Conciertazo 10. O mejor dicho, 9´50, por qué faltó lo que Lázaro y yo esperabamos ansiosos...un "Back to School" en vivo y en directo!!!!!! Pero bueno, no puede ser todo en esta vida...



Con la adrenalina por los cielos y como si nada nos doliese ni pesase (xD), cambiamos de escenario para ver un rato al colega Max Cavalera y su segundo grupo de éxito tras Sepultura, Soulfly. Por suerte, a esas horas el calor ya no pesaba tanto y el sol había dejado de azotarnos sin piedad, así que durante una hora todo se llenaría de colores exóticos al estilo brasil, camisetas verdes y amarillas y gente rastosa. El afamado Cavalera dio un buen concierto con éxitos como Seek´n´Strike o Back to the Primitive, aunque curiosamente lo que la gente más aplaudió fueron Refuse/Resist y Roots Bloody Roots, canciones ambas pertenecientes a Sepultura. Se ve que todavía se le asocia demasiado con el antiguo grupo de su hermano, como es normal.



Un poco antes de que acabase Soulfly, volvimos al escenario principal para procurarnos un buen sitio para lo que después nos supondría una vuelta atrás en el tiempo a hace por lo menos 18 años, a la época dorada del grunge, porque, agárrense, señoras y señores, los siguientes en actuar eran Alice in Chains, uno de los tres grandes del género durante esa época (junto a Soundgarden y Nirvana), y que tras años inactivos desde la muerte de su oscuro cantante, Layne Staley, habían decidido volver a reunirse bajo el liderato de un talentoso William DuVall que sabría a la perfección, si no que no se notase la ausencia de Staley, sí comenzar una nueva etapa con el grupo, muy digna y a modo de lógica evolución de su trayectoria. Esto ha dado como fruto un nuevo disco de estudio, el Black gives way to Blue, plagado de cancionacas y sonidos que parecía mentira que se acordasen aún de cómo hacer. El que tuvo, retuvo, y nunca mejor dicho. Algún día le dedicaré un post a este gran grupo. Por lo que respecta al concierto, haría las delicias de todos sus fans, y por ello pudo verse a más de un rockero madurillo por allí coreando cada estribillo de Rooster, Would?, Them Bones, Man in the Box y los más recientes Check my brain o Acid Bubble, que a pesar de su novedad suenan como auténticos clásicos. Un William DuVall muy correcto asumía un discreto papel preponderante como vocalista, pero sin quitar protagonismo a aquel que muchos estaban esperando ver: Jerry Cantrell, el gran guitarrista y compositor. Mi enhorabuena para estos tíos, un 10, ya que consiguieron traer consigo ese sonido oscuro y decadente que les caracteriza a la perfección, sin perder un ápice de credibilidad (como más de uno auguró erróneamente cuando se supo de su reunión).



A continuación, yonkis del trash, había llegado la hora de ver a una auténtica leyenda del metal, el pelirrojo rebelde, el señor del mal, el caído, el expulsado, el gran traicionado (jajajaja...) Dave Mustaine, al frente de su agrupación: Megadeth. De una manera casi indescriptible, miles de fans comenzaron a reunirse alrededor del escenario 2 para dar la bienvenida a uno de los guitarristas más afamados del mundo del rock ( y eso que no está en la cutrelista de la Rolling Stone, a pesar de haber fallos tan garrafales como que que se incluya al guitarrista de My Bloody Valentine antes que a este...pffff...todo marketing). También nos alegró el oído con temas como In my darkest hour o Hangar 18. Lo cierto es que Edu se había quedado en el otro escenario para coger un buen sitio para ver a Rammstein, y sólo habíamos ido Lázaro y yo con intención no de ver entero el concierto de Megadeth pero si de ver los clásicos, y así, por suerte, cuando casi estábamos decididos a irnos sonó lo que más esperábamos...You take a mortal man...and put him in control...watch him become a god...Sí!!! Un Symphony of Destruction en toda regla que cantamos y bailamos como los que más para luego partir en busca de ese preciado sitio para ver a la banda alemana de moda.



Finalmente, había llegado el momento cumbre del festival, y Rammstein haría su entrada con la estricta puntualidad que les caracteriza ( la misma que demostraron en el Palacio de Deportes el noviembre pasado, todo hay que decirlo, son tíos serios) y una bandera alemana de varios metros de alto y de ancho que en parte fue abucheada por un público que se sabía ganador de la semifinal del mundial de fútbol contra Alemania, jajaja...a pesar de esto, los germanos dieron su habitual espectáculo de luces, color, potencia sonora y efectos visuales para sumergirnos en un aura de crudeza e industrial pesadez que fulminó como un rayo los cuellos de todo el público. Todos saltábamos al ritmo de sus éxitos, si bien, todo hay que decirlo, me parecieron un tanto extrañas y poco habituales las canciones que escogió el grupo para el inicio, y un poco precipitada Feuer Frei! siendo como es un himno para todos sus seguidores. Sin embargo, la cosa pareció calmarse después y llegó el momento de Sonne, Benzin, y, para mi asombro, Du riechst so gut, sorpresa harto extraña ( y dicho sea de paso, bienvenida) cuando todos esperábamos Weisses Fleisch como aportación de ese su primer y lejano trabajo, Herzeleid. Flake fue quemado y también llevado en balsa por el público con bandera de España incluída, Till Lindemann se subió a una torreta, disparó por su falo-cañón al ritmo de Pussy (jajajaja) y una vez más, consiguieron demostrar por qué, pese a llevar menos años en esto que alguno de los grupos que también habían estado en este festival, son cabeza de cartel y son aclamados por multitudes enfervorecidas de germanófilos que cantan sus letras sin saber lo que significan muchas de ellas (entre los que me incluyo, jajaja...). Rammstein es carácter, y eso los ha llevado a lo más alto. Quizás hayan tenido algún disco flojo, pero también lo tuvo Metallica, y ahora están encumbrados en el Olimpo del metal, y con eso no quiero decir nada, pues como es bien sabido, a buen entendedor pocas palabras bastan. Otro 10 para Rammstein.



Los versos infernalmente industriales de los alemanes habían acabado completamente con nosotros, que en avanzado estado de descomposición nos dirigimos al bar y compramos bebida para, cual abueletes sentarnos a ver tranquilamente (que ironía, ¿alguien ha escuchado Bleed? estos tíos son pura caña guerrera!!!) al último grupo del festival: Messhuggah (de pollo, jajaja...). Nos hubiera gustado verles desde más cerca, pero dos días de esto no son fáciles de soportar para el cuerpo, así que, inconscientemente nuestros cuellos daban marcha atrás y adelante siguiendo cada poderoso doble bombo de su batería.



El Sonisphere 2010 Getafe había terminado, así que volvímos al camping y aún estuvimos un rato de cháchara y hasta hicimos algún amigo-vecino, jajaja...en resumen, un grandísimo espectáculo memorable y que no olvidarémos.



En el apartado de agradecimientos: a Lázaro por su sombrero de paja, sus pogos con Slayer, su raspadura con la bandera nacional (jajajaja), y su crema de la cara que nos previno de más de una quemadura, así como de esos momentos de darlo todo con Rammstein, Megadeth, Deftones y Alice in Chains; a Edu por sus Cogidas en Calambria (XDD), su pulsera de pinchos (más xDD), sus quemaduras, sus panorámicas del camping y conciertos, esos apretones contra la valla en Slayer y otros cuantos y ser nuestro pequeño hijo Numerobis el argelino, jajaja...



El Sonisphere ya se está convirtiendo en toda una institución, asi que...que no decaiga, ¿eh chavales?? jajaja...¿qué será el año próximo? yo apuesto que uno de estos cae: Soundgarden, Korn, Anthrax, Limp Bizkit, Godsmack o, incluso, una esperadísima vuelta de System of a Down...¿quien sabe?

Un abrazo a todos y hasta la próxima!!

;)

Kaifás