jueves, 5 de agosto de 2010

Crónica del Sonisphere 2010 (9 de julio)



Muy buenas una vez más!!!

Hoy voy a hablar sobre el festival Sonisphere, que este año se ha celebrado en Getafe, y que ha contado con un cartelazo de lujo, el que podeis ver en el lateral. Con semejante nivel en todos las propuestas, pese a lo diferente de la música de todos ellos, era imposible perdérselo, así que una vez más allí estuvimos Lázaro, Edu y yo dándolo todo!!!!

Esta vez no hubo que viajar, como el año pasado, hasta la ciudad condal para asistir al festival, por lo cual nuestro ánimo mejoró bastante de entrada, pero lo que es el lugar de celebración dejaba un poco que desear: el Getafe Open Air, un descampado, un arenal sin un sólo árbol donde el sol te aplastaba la cabeza como con un martillo, y a poco que te movías en algún concierto la nube de polvo que se levantaba era monumental, llegando al punto de comer más polvo que respirar oxígeno, jajaja...además, hasta el segundo día no se les ocurrió a los de organización el rollo de la manguera, o sea que nos tragamos más de un concierto abrasados. Salvando esos detalles, la zona de acampada, en el Cerro de los Ángeles, estaba bastante bien y no hay queja (o no, ehh chavales?? "¡¡¡AQUÍ A GETAFE SE VIENE DE FIESTAAAA, NO A DORMIIR!!!", jajajaja...)


Pues bien, por lo que respecta al primer día, el 9 de julio, veníamos con todas las ganas, así que montamos la tienda de campaña, nos preparamos y a primera hora estábamos ahí para ver al primer grupo, los Tao Te Kin, que ni les conocíamos ni nada de nada, pero había que ir tanteando el ambiente, jajaja...los pobres no lo hicieron mal, y aunque había en torno a 40 personas viéndolos, se deshicieron en agradecimientos por poder participar en el festival.

Los siguientes, los cada vez más famosos Volbeat, grupo danés del llamado rock duro, fetiche de Edu, y que también pese al poco público presente lo dió todo y logró que se coreara más de una canción. Muy buena actuación la de estos tíos, el líder es un James Hetfield en potencia, el bajo no paraba de hacer el memo, y era bastante gracioso, y el estilismo del guitarrista era muy curioso también. Grupo con futuro, diría yo.


Mucho sudor de por medio, una vuelta por los puestos del mercadillo y un sombrero de paja en la cabeza de Lázaro nos llevaron al siguiente concierto, Bullet for my Valentine, con muchísima más asistencia, pero que en mi opinión mucho ruido y pocas nueces...los galeses tuvieron algún momento de lucidez en sus primeras canciones, sin embargo en general su sonido era algo tosco y poco definido. Esto no quiere decir que dieran un mal concierto, sino que había algo que fallaba ahí, y que Volbeat, pese a tener una vigésima parte del público que había allí viendo a Bullet, sí tenía.


Si mal no recuerdo, después vinieron Porcupine Tree, quizás la propuesta menos metalera del cartel, y aunque vimos el inicio, con una sorpredente versión de "Kashmir" de Led Zeppelin, llevabamos demasiado rato a pleno sol desde las tres y pico de la tarde, así que aquí aprovechamos para descansar.


Con el sol más próximo a desaparecer que antes, vinieron Saxon. Los míticos ingleses nos ofrecieron un concierto lleno de nivel, con casi todos sus clásicos: "Strangers in the night", "Princess of the night", "Wheels of Steel" y la todopoderosa e indescriptible "Crusader". Esto, amigos, es metal ochentero del bueno, y Biff Byfford sorprendió con una majestuosa presencia en el escenario y una técnica vocal que muchos grupos de hoy querrían para sí.


Tras ellos, Anathema y W.A.S.P., conciertos ambos que vimos un poco más distendidos y menos metidos en el alboroto de gente. Por lo que respecta a WASP, hay que decir que quizás destacaron más por el estrafalario y metálico look de Blackie Lawless que por su sonido, aunque tampoco les encontré ningún defecto grande en el escenario, salvo que los años, por desgracia, pasan para todos. Pese a ello, un gran concierto.





Ya más a oscuras, tras haber racionado nuestra bebida durante toda la tarde (vaya unos careros estos del Sonisphere, por muchas fichas con forma de púa y nombres de los grupos que te dieran, jajaja...) llegó uno de los momentos más esperados del día: Slayer, más de hora y pico de riffs infernales made in Kerry King, pogos bestiales justo a mi lado, nubes de polvo de varios metros e impresionantes ritmos de batería, cortesía del señor Lombardo. Y a pesar de todo, sobreviví, jajaja...un concierto increíble, realmente duro y crudo como nada que haya escuchado, con todas sus canciones más aclamadas.


La apuesta grande del día eran Faith no More, que en su estilo ecléctico de siempre (lo mismo tocaban cosas más cercanas al heavy, que al funky, que al rap y hasta una versión rock de Poker Face de la Gaga) ofrecieron un concierto ESPECTACULAR con todas las letras, memorable, con un enorme y provocador Mike Patton a la cabeza, el mejor líder que un grupo puede tener: su estilo vocal abarca desde guturales a voces completamente melódicas, con beatbox y rapeos incluídos, que junto a su look impecable y demente hacían de él el centro de atención de todos los fans. Rodó por el público mientras cantaba, proclamó a Carles Puyol rey de España (la final de futbol iba a ser el domingo siguiente) y llamó "putta mierrrrda de holandessesss" a nuestros rivales, jajajaja...en resumen: UN AMO. Recordaré este concierto durante mucho, mucho tiempo.


Tras un día entero de metal en nuestros oídos y, sobre todo, en nuestros huesos, nuestro estado físico había decaído bastante, jajaja, así que tuvimos que ver a los punkmetaleros Suicidal Tendencies sentados desde una distancia prudencial y disfrutando de las últimas bebidas racionadas del día, xD, lo que no impidió que moviéramos el cuello con profusión como si estuviéramos en primera fila. ;)

Para la próxima actualización, la crónica del día 10 del Sonisphere, el día fuerte!!! ;)

Un saludo!!